El Mejor Smartphone Xiaomi

El Mejor Smartphone Xiaomi

Tras analizar y comparar 18 smartphones durante 13 horas, creemos que el Xiaomi con la mejor relación calidad/precio es el Mi 10T Pro.

 

Nuestra elección, Mejor de gama media

$2en algunas situaciones.

En un ambiente oscuro, sigue ofreciendo las mismas ventajas, pero se observa un alisado demasiado presente en algunos lugares y una temperatura de color bastante fría.

El ultra gran angular, por su parte, pierde ligeramente en calidad, pero ofrece clichés limpios (aunque el resultado final no es perfecto).

La autonomía, finalmente, se sitúa en la media alta del mercado con una resistencia de más de dos días (5000 mAh). Además, la carga es bastante rápida con tan solo 55 min con el acumulador de 33 W.

 

Xiaomi Redmi Note 10 Pro

Este nuevo modelo retoma la antorcha de la versión anterior situándose directamente como la mejor solución de entrada de gama por la homogeneidad de sus prestaciones en todos los ámbitos.

El Note 10 Pro presenta el mejor compromiso para los usuarios exigentes, pero con un presupuesto limitado. Su relación calidad/precio es muy interesante gracias a su buen nivel de prestaciones, su cuidadosa ergonomía y su alta autonomía.

Su funcionamiento se basa en un Snapdragon 732G acoplado a 6 (64 o 128 GB de almacenamiento extensible) u 8 GB de RAM (128 GB de almacenamiento extensible). Este dúo es ampliamente suficiente para la mayoría de las tareas y solo mostrará ligeros signos de debilidad en gaming, con los títulos más pesados.

En cuanto a la pantalla, nos encontramos una AMOLED 120 Hz de 6,7″. Aunque es convincente, se recomienda pasar por los parámetros para activar el modo «saturado» y así liberar todo su potencial (dE 1,5/ t 6368K). Aun así, sigue siendo una excelente propuesta para un aparato a este precio.

La pantalla del Note 10 Pro se beneficia además de niveles de brillo adaptados (2,2 a 730 nits) que la hacen perfectamente legible en todas las condiciones.

Si hablamos de diseño y ergonomía, este modelo se inspira en la línea del Mi 11. La parte posterior se compone de vidrio Gorilla Glass 5, en un formato relativamente optimizado (193 g – 165,8 x 76,7 x 8,8 mm), con una cámara frontal en forma de punzón y bordes bastante finos.

Esto le permite ser agradable en mano, con comandos que caen fácilmente bajo el dedo. Sin embargo, sigue siendo difícil de utilizar con una sola mano. Otro reproche se refiere a la falta de una certificación de estanqueidad, pues el Note 10 Pro se limita al IP53, es decir, una resistencia a las salpicaduras.

El módulo fotográfico está equipado con cuatro sensores: uno principal (108 Mpx), uno ultra grande (8 Mpx), uno para macros (5 Mpx) y un sensor de profundidad (2 Mpx). El conjunto se muestra bastante convincente a la vista de unas fotografías bastante correctas.

Por la noche, las fotos podrían tener una pérdida de detalles, lo que hace que el resultado sea mucho menos interesante.

Afortunadamente, su autonomía embellece el cuadro final con una duración de hasta dos días de promedio (5020 mAh). La recarga requiere 1 hora y 11 minutos con el adaptador 33W incluido.

 

Recién llegado de la gama, pretende competir con los tenores del mercado. Para ello, no carece de ventajas, sino que se destina más bien a los amantes de la potencia pura, aunque sigue siendo bastante versátil.

Un smartphone de alta gama debe dotarse de lo mejor del momento. Para su Mi 11, Xiaomi optó por lo más nuevo de Qualcomm, el Snapdragon 888. Se le añaden 8 GB de RAM y 128 o 256 GB de almacenamiento no extensible. Este chip también lo hace compatible con 5G y Wifi 6.

Este modelo se sitúa al nivel de sus competidores, aunque una mejor optimización de software podría haber mejorado aún más los resultados.

La pantalla es una AMOLED de 6,81″ WQHD+ 120 Hz curvada. Al igual que en sus hermanos pequeños, es necesario pasar por los parámetros para activar el modo «colores originales». En estas circunstancias, los resultados son muy convincentes con una excelente fidelidad de los colores (dE 1,2 – t¹ 6656K).

Los niveles de brillo son igualmente buenos (2,1 a 780 nits) y permiten una buena legibilidad, a pesar de una alta reflectancia.

La ergonomía, por su parte, está perfectamente optimizada con un smartphone compacto y relativamente ligero (164.3 x 74.6 x 8.1 mm – 196 g), a pesar de su gran pantalla (ocupa el 90% de la cara frontal del dispositivo).

El conjunto aporta una sensación de calidad además de ser bastante suave al tacto. El sensor de huellas, situado bajo la pantalla, se muestra reactivo y cae fácilmente bajo el dedo.

Sin embargo, este modelo no cuenta con certificación IP, por lo que no es sumergible.

La parte fotográfica tiene los mismos sensores que el Mi 10T Pro con el objetivo principal de 108 Mpx, un ultra gran angular de 13 Mpx y una macro de 5 Mpx. Por lo tanto, ofrecen un resultado bastante convincente, pero lejos del S21 Ultra de Samsung, por ejemplo.

La autonomía, finalmente, es más bien limitada con una resistencia de aproximadamente un día en uso regular (4600 mAh). Afortunadamente, la carga rápida de 55W permite recuperar el 80% de la batería en apenas 25 min, y es compatible con los métodos de carga inalámbrica e invertida.

 

Xiaomi Redmi 9A

Este Xiaomi es un smartphone básico que se adapta a los usuarios que buscan un modelo funcional para tareas estándar. Es el perfecto representante de los modelos de la misma gama de precios.

El corazón de este modelo es el MediaTek Helio G25 de gama baja. Combinado con 2 GB de RAM y una buena optimización, proporciona un rendimiento aceptable para sus tareas diarias. Hace que Android funcione sin problemas, pero asegúrese de no multiplicar las aplicaciones abiertas al mismo tiempo. En cuanto al juego, por desgracia es difícil disfrutar de los últimos títulos, pero los juegos más ligeros deben funcionar sin demasiadas preocupaciones.

Su pantalla de 6,53″ es bastante clásica y ofrece una resolución HD+. No está muy bien calibrado, pero es fácil solucionarlo través de los parámetros. Los niveles de luminosidad mejoran en comparación con la versión anterior (3,6 a 356 nits), lo que permite utilizarlo tanto en baja luz como en pleno sol.

En cuanto a la ergonomía, el resultado es bastante positivo. El agarre es generalmente bueno, pero la plantilla del terminal es más adecuada para usarlo con ambas manos. Del mismo modo, la textura de la carcasa permite un buen agarre y el conjunto desprende una impresión de robustez.

A diferencia de los modelos más caros, no tiene un sensor de huella dactilar, por lo que hay que recurrir al clásico sistema de PIN y contraseña numérica.

Desde un punto de vista fotográfico, presenta un único sensor multiobjetivo de 13 Mpx. En buenas condiciones, la representación fotográfica es correcta aunque un poco opaca, pero tan pronto como baje la luminosidad, la imagen es simplemente inexplotable.

Para almacenar sus datos, contará con hasta 32 GB. Aun así, puede ampliarlo fácilmente con una tarjeta microSD de hasta 256 GB.

El verdadero punto fuerte del 9A es su autonomía. Aguantará sin problemas hasta 3 días en uso normal y hasta un día y media en uso intensivo. Por el contrario, siempre se le puede reprochar el haber apostado por un micro USB en lugar del USB-C.

 

Fuentes

  1. Selectos, , 27 de abril 2021.

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